¿Sientes demasiado? El TDAH y la montaña rusa emocional

Si eres un adulto con TDAH, es posible que la etiqueta «demasiado sensible» o «demasiado dramático» te haya acompañado durante años.

Sientes las alegrías con una euforia desbordante y las frustraciones con una intensidad que puede parecer desproporcionada. Tus emociones cambian con rapidez, pasando de la calma a la irritabilidad en cuestión de minutos. Debes saber algo fundamental: no estás exagerando. Esta «montaña rusa emocional» no es un defecto de tu personalidad, sino una característica neurobiológica bien documentada en el TDAH adulto.

Desregulación emocional

Esas emociones intensas o su dificultad para regularlas, bajando su intensidad, por ejemplo, se conoce como Desregulación emocional (DESR). Las investigaciones indican que entre un 30% y un 70% de los adultos con TDAH la experimentan. La DESR se manifiesta a través de una baja tolerancia a la frustración, irritabilidad frecuente, cambios bruscos de humor (labilidad emocional) y una reactividad emocional intensa. Es esa sensación de que tus emociones te secuestran y te sientes impotente para gestionarlas, lo que a menudo genera un profundo malestar y problemas en las relaciones.

Aceptando tu TDAH

Aunque la desregulación emocional no forma parte de los criterios diagnósticos centrales del TDAH en el manual DSM-5 (que se centra en la inatención y la hiperactividad/impulsividad), sí es reconocida como una «característica clínica comúnmente asociada». Para muchos adultos, de hecho, es el aspecto más incapacitante del TDAH. Sentir que esta experiencia es validada por la comunidad clínica es un paso crucial para reducir la culpa y la vergüenza que a menudo la acompañan.

La conexión entre el TDAH y la DESR se explica, en parte, por las dificultades en las funciones ejecutivas. El déficit en el «mal control de impulsos» o la «mala inhibición», característico del TDAH, no se limita a las acciones motoras, como interrumpir a otros. También se manifiesta a nivel emocional. Es la dificultad para «frenar» una reacción emocional una vez que ha comenzado, lo que hace que las emociones se sientan como una avalancha difícil de detener.

La buena noticia es que, aunque esta intensidad es parte de tu neurobiología, no estás condenado a ser su víctima. Validar esta experiencia es un pilar de «Psicología con Consciencia», porque es el primer paso para aprender a navegar estas aguas turbulentas. Existen estrategias efectivas, como las basadas en la aceptación y el mindfulness, que ofrecen herramientas poderosas no para eliminar las emociones, sino para aprender a relacionarte con ellas de una manera más consciente y menos reactiva.

Si tienes más preguntas o necesitas apoyo psicológico para comprender y afrontar los retos que te impone el TDAH, me puedes contactar: esmeraldaconde.es/contacto/

 

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